7 recomendaciones para pasar a la acción

¿Tenés mil ideas y te cuesta bajarlas a la realidad? Nos pasa al 99% de las personas que trabajamos en forma independiente. Materializar las ideas es todo un trabajo. En este artículo te propongo 7 estrategias que te pueden ayudar a ejecutarlas.  
Pasar a la acción
Empezá de una tarea a la vez.

Uno de los desafíos más grandes de los proyectos autogestivos es poner acción. Nos llenamos de ideas, pero cuando hay que transformarlas en una realidad, aparecen las dudas, las excusas, los miedos… 

Puede ser que haya un tema de tiempos o de organización, pero en general esto es una máscara para ocultar otros motivos por los cuales procrastinamos, es decir, posponemos las tareas indefinidamente. 

Uno de los problemas más frecuentes (o al menos los que me llegan a través de las asesorías) es la falta de confianza o el miedo a la equivocación.

¿Qué pasa si no funciona? ¿Y si no puedo? ¿Y si lxs demás no lo aprueban?

Esto es lo más normal del mundo, porque cuando tenemos ideas, están en nuestra cabeza, nos pertenecen, estamos a salvo. En cambio cuando hacemos, nos exponemos. 

Recuerdo el día que decidí lanzar Esqueje Comunicación, no podía ni siquiera abrir la cuenta de Instagram. El miedo me invadía de solo pensar en trabajar sola (de hecho estuve muchos meses dándole vueltas al asunto cuando ya estaba listo). 

Por eso hoy comparto algunas estrategias que a mí me funcionaron para pasar del pensamiento a la acción. 

1. Transformá tu emprendimiento en una prioridad

A veces escucho que me dicen, “hoy no tuve tiempo”, “no llegué a hacer nada”. No es magia: para ponerse en acción, tu proyecto tiene que ser parte de tu agenda. Tenés que destinar un tiempo exclusivamente a trabajar sobre tus ideas. Ese tiempo puede ser más o menos, diario o semanal, dependiendo de tu vida cotidiana. Pero si esperamos que los planetas se alineen o que las actividades diarias se acomoden solas va a ser muy difícil.

Tu proyecto merece y requiere un lugar importante en tu vida.

Un tip: buscá la forma de “agendar” que más te resulte. Usá cuadernos, calendarios, agenda, excel, bloc de notas, aplicaciones, etc. Es importante que encuentres tu propio sistema. Yo hace tiempo que uso Milanote, y me re sirve. En este post te cuento un poco más sobre esta herramienta.

2. Preguntate qué querés conseguir

Las acciones que llevamos adelante funcionan mucho mejor cuando persiguen un fin, una meta. Cuando esta meta no está clara, el sentido de nuestras tareas se pierde porque no entendemos cuál es el rumbo. Entonces, definir un propósito hará que las acciones para lograrlo estén mucho más definidas. Al principio empezá con objetivos pequeños y concretos para no frustrarte. Estos objetivos pueden ser sobre ventas, redes, visibilidad, etc. Tené en cuenta, además, que sean medibles y alcanzables.

3. Enfrenta tu miedo a equivocarte

Hacer implica equivocarse, y sin error, no hay aprendizaje. Es una parte fundamental de cualquier proceso que atravesemos, sin importar cuánta experiencia tengamos. Todo el mundo comete errores, y eso no define tu capacidad ni tu valor como persona. Así que adelante con hacer y tomar decisiones, y si metés la pata, acordate de que estás aprendiendo en el camino. 

4. Establecé fechas 

Otra frase bastante frecuente: ”No es un buen momento”. Suele ocurrir que estamos pensando en un lanzamiento, en una estrategia de crecimiento, en algún proyecto compartido y de repente nunca está listo. Nunca es perfecto porque le seguís encontrando cosas. En definitiva, el buen momento nunca llega. Establecer una fecha límite te puede ayudar a dar el salto. Fijás un día y salís a la cancha con lo que tenés, que quizás no es perfecto, pero es mejor que no hacer nada.  

5. Evitá las comparaciones 

Como nos gusta auto-flagelarnos mirando lo que nos falta, en vez de lo que tenemos. Nos comparamos con otras personas sin tener en cuenta el recorrido que han tenido o el contexto de sus vidas. Y obvio: lo del otrx siempre es mejor… Las comparaciones lo único que hacen es reforzar las inseguridades propias y ponen el foco en el afuera. Creá tu propia historia, con tu recorrido individual y, tu propuesta que también es muy valiosa. 

6. Convertite en aprendiz permanente

Capacitarte y aprender nuevas habilidades va a ayudarte a ganar confianza. Si no te sentís preparadx, si creés que podrías mejorar, la formación es siempre un camino que vale la pena recorrer, sobre todo si tenés un proyecto a largo plazo. Dedicale un momento en la semana a leer sobre aquellos temas que te interesan. ¡En esta web tenés varios artículos emprendedores y hasta una Biblioteca de Recursos

7. Buscá aliadxs

Muchas veces la vida cotidiana no ayuda en la organización. Sobre todo para quienes llevan adelante una casa, maternan o tienen otro trabajo en relación de dependencia. Comunicá a las personas de tu entorno qué necesitas, cómo pueden ayudarte con tu proyecto ya sea en casa, repartiendo ciertas tareas, o afuera, con personas que pueden darte soporte en aspectos del negocio. 

Ponerse en acción implica estar en movimiento. Y como todo movimiento, a veces requiere un esfuerzo. Te recomiendo siempre ir paso a paso, si abarcás mucho de entrada puede ser que te frustres rápido y no puedas sostener tu plan.  Siempre es mejor ir lento pero constante. Con una acción concreta, una sola, la rueda empieza a girar y da lugar a otras nuevas acciones. ¿Vos qué vas a hacer hoy?

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