A quién le hablamos, importa

Todxs queremos clientes fieles que aprecien lo que ofrecemos: personas que vuelvan a nosotrxs una y otra vez, que hablen bien de nuestra marca y nos recomienden a los demás. Pero ¿cómo identificamos este público? Allá vamos…

Empecemos por el principio: no todo el mundo se va a identificar con nuestro proyecto. Por eso entender a quién le hablamos es fundamental para que quienes lleguen a nosotrxs resuenen tanto con nuestra propuesta que se transformen en «clientes». 

Entonces, para poder segmentar nuestro público, vamos a empezar por definir nuestrx cliente ideal o buyer persona. Se trata de un concepto abstracto, una representación de aquella persona que realmente va a percibir el valor de nuestros productos o servicios. Es ese perfil de cliente con el que deseamos trabajar, que queremos que se acerque a nuestra marca y consuma. En definitiva, es una persona que está dispuesta a pagar (y con mucho gusto) por aquello que ofrecemos. 

¿Cuál es mi cliente ideal?

Para construirlx, es recomendable conocer la mayor cantidad de aspectos posibles. Si bien es importante pensar las variables demográficas como edad, sexo o nivel socio económico, esto no es suficiente. Vayamos más allá: pensemos en todos los detalles sobre quién es esa persona en profundidad. Hablamos de gustos, deseos, hobbies, de su vida cotidiana… Mientras más clara tengamos esta idea, más fácil será llegar a esx cliente ideal. 

¿Y porqué es importante llegar a las personas adecuadas? Para entender a donde apuntamos nuestra energía emprendedora, porque sino vamos a estar dirigiéndonos a gente que probablemente no nos compre nunca. De esta manera, no solo perdemos tiempo y energía, sino también dinero. 

Te propongo un ejercicio…

Sentate a pensar en tu cliente ideal. Imaginemos una persona real, alguien que existe, que está ahí afuera en el mundo. Vamos a describirla lo más detalladamente posible: cómo se llama, dónde vive, de qué trabaja, cuáles son sus actividades, cómo usa las redes sociales, cómo es su familia, qué le enoja, a qué le tiene miedo… Todo este trabajo te va a ayudar a dirigir tu mensaje lo más auténticamente posible. Nota: dedicale un tiempo a esta tarea… Sería ideal que escribas algunos párrafos. 

En fin, conocer a nuestro cliente ideal nos va a permitir construir una comunidad alrededor de nuestra marca. Una comunidad activa que participe, que nos elija y nos tenga bien presentes al momento de necesitar nuestros productos o servicios. Espero que puedas trabajar sobre tu cliente ideal. Si tenés dudas, podés consultarme o dejarme tu comentario y con gusto te ayudo. 

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